viernes, 4 de mayo de 2012

La guerra civil española 3

3. COMIENZO DE LA GUERRA



Aunque para definir el conflicto se prefiere, sobre todo desde la década de 1960, la denominación “guerra civil”, ésta no fue la única utilizada por la reciente historiografía española o por los propios combatientes. También recibió otros nombres: movimiento nacional, cruzada, lucha antifascista y revolucionaria del pueblo español, entre otros. Son nombres todos ellos que ocultan el "enfrentamiento de dos entusiasmos" al que se refirió el historiador británico Raymond Carr. Esos nombres esconden dos concepciones en cierto modo ya presentes en los resultados de las elecciones celebradas en febrero de 1936 —que supusieron el triunfo, por un corto número de votos, de la coalición de izquierdas agrupada en el Frente Popular— y que se venían gestando desde la proclamación de la II República en abril de 1931.


La guerra civil española 2

2. PARTICIPACION INTERNACIONAL

La Guerra Civil se ha considerado como un preludio de la Segunda Guerra Mundial. La guerra estalló en un momento de fuertes tensiones entre las potencias fascistas, las democracias y la Unión Soviética. Al fin y al cabo los bandos enfrentados en ambos conflictos coincidieron en términos ideológicos: fascismo contra democracia.
A comienzos de la guerra, en la Sociedad de Naciones se constituyó un Comité Internacional de No Intervención, que resultó totalmente ineficaz para evitar la presencia internacional en la guerra.
El régimen nazi de Hitler en Alemania y el fascista de Mussolini en Italia ayudaron militarmente a los sublevados.
El régimen portugués de Salazar colaboró con la aportación de veinte mil voluntarios y facilitando el paso por su territorio, lo que supuso una ayuda importante. Hay que sumar la contribución de los cien mil regulares marroquíes.
Franco también contó con la colaboración de capitalistas americanos e ingleses.
La República tuvo grandes dificultades para adquirir suministros y material de guerra debido a la política de no intervención de las democracias occidentales y al cierre de fronteras. La República contó con ayuda de la Unión Soviética, que proporcionó cuadros técnicos víveres y armamento.
Contó también con la participación de unos 35.000 voluntarios de sindicatos y partidos de izquierda extranjeros que acudieron a luchar contra el fascismo: las Brigadas Internacionales.

La guerra civil española

1. BANDOS CONTENDIENTES
La España Republicana


En septiembre de 1936, Largo Caballero, dirigente socialista, fue nombrado presidente de un gobierno en el que integró a todas las fuerzas antifascistas: republicanos, socialistas, comunistas, nacionalistas y militantes de CNT.
En el bando republicano existían tensiones. La CNT y los sectores más radicales de la UGT querían profundizar en el proceso revolucionario, porque la población se beneficiaría de ello. Los republicanos, los socialistas más moderados, liberados por Prieto, y los comunistas tenían como prioridad ganar la guerra, es decir, anteponían la victoria sobre el fascismo a la revolución.
Durante los primeros meses de la guerra, en la España republicana el poder residía en comités de municipios o barrios, controlados por los sindicatos o los partidos políticos, que a su vez contaban con sus propias milicias. En estos primeros momentos se llevaron a cabo colectivizaciones de empresas y de fincas agrarias.
En mayo de 1937 el gobierno de Largo Caballero fue sustituido por el de Juan Negrín, que desarrolla una política de resistencia a ultranza ante el enemigo, confiando en el inminente estallido de una guerra en Europa. La influencia anarquista fue disminuyendo y la presencia comunista aumentó a todos los niveles.


La España Nacional

En los primeros días del alzamiento no había existido un a gran coordinación entre los generales del bando nacional. La muerte de los generales Mola y Sanjurjo facilitó la creación de un mando unificado. El 24 de julio de 1936 se establece en Burgos una Junta de Defensa Nacional y el 1 de octubre los generales proclaman a Franco Generalísimo de los ejércitos y Jefe del Estado.
La base social de los nacionales era muy diversa: grandes propietarios agrarios, la mayor parte de los empresarios; clases medias; pequeños propietarios agrícolas; la iglesia y los sectores más conservadores de la sociedad.
En el terreno político, los sublevados tuvieron el apoyo de grupos de tendencia muy diversa.
Para conseguir una unidad política, Franco promulgó el Decreto de Unificación el 19 de abril de 1937, que le ponía al frente de todas las fuerzas que secundaban el golpe militar en un nuevo organismo: la Falange Española Tradicionalista y de las JONS (FET y de las JONS). Los demás partidos fueron ilegalizados. Se había creado un Estado totalitario y Franco era su "caudillo".
El bando nacional contará también con el apoyo de la Iglesia.







viernes, 27 de abril de 2012

Películas sobre la Guerra Civil Española

La lengua de las mariposas

Año 1999
Director: José Luis Cuerda.



Las trece rosas

Año 2007
Director: Emilio Martínez Lázaro







Tierra y Libertad

Año 1995
Director: Ken Loach





Libertarias
Año 1996
Director: Vicente Aranda





¡ Ay Carmela!

Año 1990
Director: Carlos Saura




La hora de los valientes
Año 1998
Director: Antonio Mercero



           
           

viernes, 23 de marzo de 2012

El fascismo de Mussolini

El fascismo es una ideología y un movimiento político que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939). El término proviene del italiano fascio (‘haz, fasces’), y éste a su vez del latín fasces (plural de fascis).
El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista,1 2 mientras su base intelectual plantea una sumisión de la razón a la voluntad y la acción, un nacionalismo fuertemente identitario con componentes victimistas que conduce a la violencia contra los que se definen como enemigos por un eficaz aparato de propaganda, un componente social interclasista, y una negación a ubicarse en el espectro político (izquierdas o derechas), lo que no impide que habitualmente las corrientes historiograficas marxistas y la ciencia política de extrema izquierda sitúen al fascismo en la extrema derecha y le relacionen con la plutocracia, identificándolo algunas veces como un capitalismo de Estado,3 o bien lo identifique como una variante chovinista del socialismo de Estado4
Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición»5 que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal en crisis (la forma de gobierno que representaba los valores de los vencedores en la Primera Guerra Mundial, como Inglaterra, Francia o Estados Unidos, a los que considera «decadentes») como a las ideologías del movimiento obrero tradicional en ascenso (anarquismo o marxismo, este último escindido a su vez entre la socialdemocracia y el comunismo, que desde 1917 tenía como referente al proyecto de Estado socialista que se estaba desarrollando en la Unión Soviética); aunque el número de las ideologías contra las que se afirma es más amplio:
El fascismo tiene sus enemigos agrupados en estos tres frentes: el social-comunista, el demoliberal-masónico y el populismo católico.


La decisión de ajusticiar a Mussolini fue tomada en el transcurso de pocas horas, en un contexto en el que era muy difícil para los partisanos comunicarse con Roma y reunir de inmediato al Comité de Liberación Nacional (CLN). Los partisanos que habían conducido la operación de captura sólo alcanzaron a informar al comando de Milán, que envió inmediatamente a un grupo de partisanos y algunos emisarios políticos como Aldo Lampredi, Pietro Vergani y el militante comunista Walter Audisio, conocido como "Coronel Valerio", este último venía con las instrucciones de dar una muerte violenta a Mussolini.
Según versiones posteriores que se hicieron oficiales, se autorizó a Clara Petacci el reunirse con Mussolini en Dongo. Fueron despertados, llevados en un vehículo por unas curvas sinuosas cerca del Lago Como y bajados a las puertas de una villa campestre en Giulino di Mezzegra. Una vez bajados de los vehículos, Audisio leyó una breve sentencia en nombre del pueblo italiano y a continuación levantó su ametralladora para dar muerte a Mussolini. Audisio ordenó, "Agachate!"; Clara Petacci abrazo a Mussolini e intentó interponerse. Disparos fueron realizados y Pettaci cayó muerta. Justo después Mussolini abrió su chaqueta y gritó "¡Disparame en el pecho!". Audisio le disparó en el pecho. Mussolini cayó pero no murió y estaba respirando con dificultad, Audisio se acercó y lo ultimó con un certero balazo en el corazón.29
La ejecución se realizó el 28 de abril de 1945; según la versión oficial, Mussolini fue fusilado, junto a Clara Petacci, en Giulino di Mezzegra, cerca de Dongo. El método casi secreto y expeditivo de la ejecución fue decidido por la presunta intención de los Aliados de capturar vivo a Mussolini y procesarlo ante un tribunal internacional (con la posibilidad que fuese condenado a una pena menor o absuelto), mientras muchos partisanos exigían por el contrario que se aplicase pena de muerte al Duce tal como había sido decretada por el CLN italiano.
Los cadáveres fueron trasladados en la tarde del mismo 28 de abril en un camión a Milán, en el trayecto no se permitió a nadie acercarse a los cuerpos y éstos fueron dejados el día 29 en la Plaza Loreto de esa ciudad. Allí fueron sometidos a toda clase de ultrajes por la muchedumbre. El servicio de policía compuesto por partisanos y bomberos, colgó luego los cadáveres cabeza abajo en una gasolinera de la plaza.30 Esto se hizo para confirmar públicamente su muerte, y como gesto de humillación y venganza partisana, ya que en ese mismo lugar se habían colgado meses atrás los cadáveres de 15 partisanos antifascistas. El cadáver de Mussolini fue desfigurado a golpes a tal extremo que su rostro resultó casi irreconocible, algo menos ocurrió con Petacci. Aún muertos fueron objeto de crueles burlas e incluso fueron colocados uno al lado del otro para ser fotografiados en la morgue. Horas más tarde los líderes locales del CLN decidieron cesar la exhibición y retirar los cuerpos, éstos fueron colocados en cajones de madera con paja en su interior y retirados para sepultarse en tumbas anónimas.
Poco después del final de la guerra, los restos de Mussolini fueron robados del cementerio de Musocco.

El estanilismo






 segundo aniversario de la revolucion Rusa.


la eliminación del disidente
Esta es con toda probabilidad la foto que se lleva la palma en el capítulo de imágenes manipuladas. Nikolai Yezhov, el joven uniformado con aspecto aniñado, sería el temible jefe de la policía estalinista a quien el propio Stalin decretaría ejecutar. Para borrar su rastro de la historia, los retocadores del régimen estalinista tuvieron que esforzarse a fondo hasta el punto de conseguir una falsificación casi perfecta de la historia. El "sácame así" de Lincoln o Mussolini se convierte de este modo en "sacadme a ése de la foto".



Al igual que ocurre con el resto de los mortales, hay políticos que nacen con estrella y políticos que nacen estrellados. León Trotsky está claro que no fue de los primeros. Cuando no hay libertad, los políticos en el poder piensan que lo suyo es para siempre, por lo que ponen sus sistemas de propaganda al servicio  de la exaltación del líder. Si el disidente estorba, muy sencillo: se le borra de la foto y listo. La enfermiza fijación de Lenin por borrar de la historia a Trotsky le llevó a ordenar las manipulaciones fotográficas más burdas.






viernes, 16 de marzo de 2012

Federico Garcia Lorca

Federico García Lorca (Fuente Vaqueros,[1] Granada, 5 de junio de 1898 – entre Víznar y Alfacar, ibídem, 18 de agosto de 1936)[3] fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, junto con Valle-Inclán y Buero Vallejo.

Nació en el municipio de Fuente Vaqueros, Granada (España), en el seno de una familia de posición económica desahogada, el 5 de junio de 1898, y fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca; su padre fue Federico García Rodríguez (1859–1945), un hacendado, y su madre, Vicenta Lorca Romero (1870–1959) fue la segunda esposa de su padre,[5] maestra de escuela que fomentó el gusto literario de su hijo.
Desde los 2 años, según uno de sus biógrafos, Edwin Honig, Federico García Lorca mostró su habilidad para aprender canciones populares, y a muy corta edad escenificaba en miniatura oficios religiosos. Su salud fue frágil y no empezó a caminar hasta los cuatro años. Leyó en su casa la obra de Víctor Hugo y de Miguel de Cervantes. Como estudiante fue algo irregular. De niño lo pusieron bajo la tutela del maestro Rodríguez Espinosa, en Almería, ciudad en la que residió con su familia entre 1906 y 1909[cita requerida]. Inició el bachillerato de vuelta a su provincia natal y abandonó la Facultad de Derecho de Granada para instalarse en la Residencia de Estudiantes de Madrid (1918–1928); pasado un tiempo, regresó a la Universidad de Granada, donde se licenció en Derecho, aunque nunca ejerció la abogacía, puesto que su vocación era la literatura.
La ubicación meridional de Granada, donde se encontraba viva la herencia mora, el folclore, el oriente y una geografía agreste, quedó impresa en toda su obra poética, donde los romanceros y la épica se funden de manera perceptible. Después de su madre, fue Fernando de los Ríos quien estimuló el talento del entonces pianista en favor de la poesía; así, en 1917 escribió su primer artículo sobre José Zorrilla, en su aniversario.
La España de García Lorca era la de la Edad de Plata, heredera de la Generación del 98, con una rica vida intelectual donde los nombres de Francisco Giner de los Ríos, Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno y, poco después, Salvador de Madariaga y José Ortega y Gasset imprimían el sello distintivo de una crítica contra la realidad de España.
Influyeron, además, en la sensibilidad del poeta en formación Lope de Vega, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Manuel Machado, Ramón del Valle-Inclán, Azorín y el Cancionero popular.



Poesía
La obra poética de Lorca constituye una de las cimas de la poesía de la Generación del 27 y de toda la literatura española. La poesía lorquiana es el reflejo de un sentimiento trágico de la vida, y está vinculada a distintos autores, tradiciones y corrientes literarias. En esta poesía conviven la tradición popular y la culta. Aunque es difícil establecer épocas en la poética de Lorca, algunos críticos diferencian dos etapas: una de juventud y otra de plenitud.
  • Libro de poemas (1921)

  • Poema del cante jondo (1921)

  • Oda a Salvador Dalí (1926)

  • Romancero gitano (1928)

  • Poeta en Nueva York (1930)

  • Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935)

  • Seis poemas galegos (1935)

  • Diván del Tamarit (1936)

  • Sonetos del amor oscuro (1936)

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